Saltar a Comentarios
Pero riendo como siempre.

Pajón, a cinco sureñas horas de Jaén y una hora norteña de la frontera ecuatoriana, aún tiene motivos para seguir creyendo en sus bosques… y en sus niños.
Habla, ¿un chapuzón? Mira que hace calor… y que no te pido permiso.
1 comentario
Agosto 2, 2007 a las 4:05 pm
Que buena foto..