Pero riendo como siempre.
Pajón, a cinco sureñas horas de Jaén y una hora norteña de la frontera ecuatoriana, aún tiene motivos para seguir creyendo en sus bosques… y en sus niños.
Habla, ¿un chapuzón? Mira que hace calor… y que no te pido permiso.
Pero riendo como siempre.
Pajón, a cinco sureñas horas de Jaén y una hora norteña de la frontera ecuatoriana, aún tiene motivos para seguir creyendo en sus bosques… y en sus niños.
Habla, ¿un chapuzón? Mira que hace calor… y que no te pido permiso.
Nos fuimos por Loja… y no salimos trasquilados.
La jirafa enjaulada, el lojano encantado, y su servidora pidiendo chepi detrás de la Nikon con cinta scotch.
No se pierda su próximo capítulo de Vanessa of the Jungle (strong as she can be! Awwww! Watch out for that tree!)
Demasiada niñez recordada.
* Este post fue escrito minutos antes de perder el avión, hace ya más de dos meses, y quedarme encerrada en el ala D del aeropuerto de Atlanta por 28 horas. Aún no me arrepiento de ello.
Predata. Este post no trata solo de aromas, como en un pasado post. Esta aclaración es para no reafirmar [...]
Ni en finlandés o japonés. La consabida globalización no arrasó con “Yo no te pido la luna” o “Pobre secretaria”. Gracias Dios, gracias Babel.
Porque tanta añoranza ochentera venida a menos, preguntará usted. Porque usted no se apellida igual que ella, responderé yo. No ha tenido que aguantar con una falsa sonrisa eterna cada vez que [...]
*Tuve algunos post inconclusos que hoy descubro con cierta verguenza en el cierre abierto de mi descuidado blog. Esto data de algunos meses antes de mi partida desde Austin hacia Lima, y es anunciado solo para que se ubiquen en el tiempo. Mi Paranoia Producciones les ofrece la siguiente obra…
Martes, no te cases, ni te embarques, ni de ascensores te apartes. El [...]
Acaban de pasar 20 minutos, como hace una hora, como hace unos días, como cada veinte minutos. Pero con estos últimos minutos se terminaron de completar dos meses y veinte días de mi ausencia de los post que me hacían desvelarme, que me dejaban disvariar… que de repente me produjeron la suficiente pereza para no escribirlos más.
Estos [...]